Todo cambia. Cambia lo superficial, cambia también lo profundo. Cambia el modo de pensar, cambia todo en este mundo.
También cambió este blog. A veces esos cambios son previsibles o a veces esos cambios llegan como una visión. Esta es la nueva visión.
Y por lo que veo no hay ninguna diferencia con el blogger normal. Uno que otro enlace desde el dashboard, cambios en el boton de publicación, pero nada más. Bueno esto es en el lado de edición. Ahora se puede entrar con la cuenta de google, un paso más hacia el Google Grid.
Nuevamente por aca...nuevamente a divagar. Después de usar bicicleta por tanto tiempo pense estar inmune a las discusiones entre mototaxistas y buseteros y el dilema de unos por ganarse la papa y el de los otros por que se la quitan. Y en medio de ese dilema un presidente que no dice ni fu ni fa, ante un dilema que ya es de caracter nacional.
Mi posición: nunca me ha gustado el mototaxismo. La mayoría de los que conduce nunca ha aprendido en una escuela, no tienen la mínima idea de las normas de tránsito y por tanto son imprudentes al conducir. Podría contar muchas historias sobre eso. Pero lo que interesa sobre ellos es que están solucionando un problema que es la falta de transporte.
Como decía al principio sobre mi inmunidad al dilema, bastó que llegara la época de lluvias para que me viese obligado a recurrir a uno de estos dos medios de transporte, y como quería llegar seco y además seguro a mi destino, me decidí por la buseta. Pero en la noche la historia es otra. Las busetas se pierden, las que pasan a tiempo pasan sin ruta y las que llevan ruta, pasan llenas.
Así que mientras las mototaxis sigan resolviendo ese problema de transporte van a ser usadas, incluso por mí.
Estoy aburrido del reggaeton. Y no porque me parezca un mal genero, pues mis gustos musicales son amplios. De lo que estoy aburrido es que el reggaeton se halla permeado a tantos ambientes y se escuche en todas partes convirtiendose casi exclusivamente en el único ritmo que se escucha. Ese caso me lo comento mi hermano quien en una discoteca en el Llano (en el Meta) se aburrió de tanto reggaeton. Y ahora cualquiera piensa que puede cantar reggaeton. Pues bien el hecho es que en Santa Marta donde ya de por sí existen pocas emisoras FM, resulta que Caracol Radio adquirió a Radio K, una de las dos emisoras que no se había contagiado tan profundamente del reggaeton, y monto la sucursal de Tropicana. Yo tuve la posibilidad de escuchar Tropicana Barranquilla a finales del año pasado y me pareció una emisora cheveré sobre todo por el programa de Merengue Clásico, pero resulta que Tropicana Santa Marta viene con el que parece es el único ritmo que escuchamos los Samarios: Reggaeton. Ya basta, es suficiente!!! No más Reggaeton!!!! Y aquí una muestra de por que pido que no haya más reggaeton.
Si a alguien le preguntan que si se imagina a un Judio Ortodoxo cantando Reggae, lo más normal es que suelte la risa o piense que le toman el pelo. Pero resulta que si existe, se llama Matisyahu. La primera vez que lo ví fue el domingo en el programa Más Música mientras pasaba canales a eso de las 12:00 am. En principio me pareció que estaban dando algún programa religioso, pero no recuerdo que a esa hora dieran alguno así que me quede viendo. Si bien la canción tiene un contenido religioso (lo que ahuyentaría a muchos) su ritmo de reggae invita a escucharla y por que no, a bailarla. Aquí esta el video de su presentación en Stubbs, donde han tocado músicos como Stevie Ray Vaughan, Los Lobos, John Lee Hooker, Billy Idol, Jamie Cullum, Pixies, Ryan Adams, Sonic Youth y Johnny Cash, entre otros:
A veces las palabras no son suficientes para lograr tus objetivos. Y mucho menos con las mujeres. Es por esa razón que hay que usar alguna estrategia que genere motivación. Es el caso de este cortometraje realizado por Alex Montoya y Raul Navarro de España. Un poco crudo:
Aquí estoy. Samario, 28 años, con casí 4 viviendo en Bogotá. Amañado en la nevera, pero esperando a ver que me depara el futuro. Por ahora puedo contarles mi presente mediante estas líneas. Claro cuando me den ganas de escribir.